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jueves, 25 de abril de 2013

Mis recuerdos del Primer Viernes de Mayo en Jaca


 

Mis recuerdos del Primer Viernes de Mayo en Jaca: 

memoria y emoción


Tradición, infancia y emoción a la sombra del monte Oroel.

Una de las fiestas más bonitas, y de la que mejores recuerdos guardo en mi corazón, es sin duda la fiesta grande de Jaca: la conmemoración del Primer Viernes de Mayo.


El Conde Aznar,  haciendo su entrada triunfal en Jaca. Foto:(Pirineo Aragonés).

Pero, sobre todo, aquellos de los años cincuenta y sesenta, los de mi infancia.

Los de hoy son diferentes, incomparables: más vistosos, más coloridos y mejor simbolizados conforme a los tiempos modernos. 

Nada que ver con las imágenes que conviven en mi memoria.
Siempre esperaba ese día con inmensa ilusión. La ciudad y su gente —la que vive siempre allí y la que reside lejos y regresa expresamente para celebrarlo— le dan un aura única e incomparable.


Un momento del Desfile 

 Todo se mezcla: el ambiente, el colorido y la emoción tan propia de una fiesta profundamente jacetana.

El desfile marcial de labradores y artesanos, comandados por el Conde Aznar y secundados por las bellas labradoras y artesanas jacetanas.

La calle Mayor, abarrotada cantando el himno 


El himno, entonado con sentida emoción a las puertas del Ayuntamiento, con la multitud ocupando todo el ancho y largo de la calle Mayor; el saludo cruzado de banderas y el olor y sabor a pólvora de los disparos de los trabucos, en los lugares más emblemáticos del recorrido, consiguen que la sangre baturra fluya a borbotones y se desborde, incontroladamente, a la sombra del monte Oroel.


Días antes —en aquellos años— prácticamente todos los niños nos preocupábamos de tener nuestro particular bastón de hierro, al que llamábamos matamoros.


 

 Si no recuerdo mal, era una varilla de  hierro de casi un metro de largo; en un extremo le colocábamos un fulminante explosivo y en el otro, un aro circular a modo de empuñadura. 
Al accionarlo contra el suelo, el pistón estallaba e intentábamos sincronizar el sonido, con las descargas de los trabucos durante el desfile.

Hoy creo que esa tradición ha desaparecido, o al menos ha menguado lo suficiente como para pasar inadvertida. Supongo que a los que sois de mi generación os sonará de algo. En mis últimas visitas, durante esta celebración tan tradicional, no he podido observar ni cotejar esta lejana costumbre entre los chicos de hoy.



Templete de Santa Orosia 

 También recuerdo con especial cariño el año 1964. En el ya desaparecido templete de Santa Orosia, nacía la primera avanzadilla de Danzantes infantiles de paloteau, de la que fui uno de sus pioneros. 


Un momento de nuestra actuacion 

Meses antes, la hermandad de danzantes“mayores” nos reclutó a una docena de chicos de primero de bachiller del instituto Domingo Miral, para entrenarnos y coordinar a aquella singular cuadrilla.

Con palos de fresno en ambas manos, zapatillas de cáñamo, traje típico,  ancha faja morada de baturro y el pañuelo rojo sobre los hombros, danzábamos con ardor e ilusión en los diversos números, al compás de la traca del paloteau por las calles de Jaca.

Lo innegable, es que llamó mucho la atención aquel estreno de la nueva pandilla, encuadrada en el desfile de ese año, e incrustada entre las hermandades de artesanos y labradores. 

 

Soy yo (el autor ) 


Mucha gente nos seguía exclusivamente para vernos cada vez que nos tocaba “palotear”. 


También actuamos, invitados, a participar en el Festival Folclórico de los Pirineos.


Recuerdo también, con mucho cariño y auténtico orgullo, una actuación memorable en el Teatro Olimpia de Huesca, además de otras intervenciones en fiestas mayores de pueblos cercanos.




PRIMER GRUPO INFANTIL DANZANTES DE PALOTEAU SANTA OROSIA:  (1962) 



De Izda. a Dcha.…(fila superior) Carlos De Arriba, José L. Hijós, José L. Zemborain, Jorge Ochando, José M.ª Tomás y Ernesto Ara.(fila inferior) Enrique Piedrafita, Cerezo y Rafael Puyuelo.


Mi evocación especial y cariñosa para algunos nombres que mantengo muy presentes de aquella primera hornada, compañeros también de instituto: Gracia Rumi, Juan José Ventureira, J. Luis Zamborain, R. Puyuelo, Ernesto Ara, Hijós, J. M.ª Tomás Gracia, A. Cerezo, Enrique Piedrafita, Carlos De Arriba y J. Ochando, entre otros.

Un abrazo muy fuerte si alguno de vosotros lee estas líneas.

De nuevo, este próximo Primer Viernes de Mayo estaré en Jaca, mezclado con mi gente.

Y cuando suene el himno, volveré a ser, por un instante, aquel niño que lo vivía todo por primera vez.


“Jaca libre sabe vivir, a la sombra del monte Oroel”.


Jorge de Aragón 

        Recuerdos de Jaca